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Una cosa que vengo utilizando con cierta frecuencia desde hace un tiempo son unas bolsas especiales que hay para horno que te permiten asar de una forma limpia, fácil y con un resultado muy bueno. Estas bolsas las podéis encontrar en Mercadona (de los supermercados de mi ciudad es el único donde he encontrado).

Este tipo de bolsas aguantan temperaturas de hasta 200º y no hace falta más. Los principios de uso son sencillos: se introduce el alimento en la bolsa, bien marinado de antemano o bien añadiendo la salsa/aliño justo antes de meterlo al horno, se cierra la bolsa y se mete al horno. Así de sencillo y cómodo. La primera vez que lo probé reconozco que lo hice más por estos parámetros, pero he de decir que el resultado me sorprendió, hasta el punto de que la textura que adquiere la carne es muchísimo mejor que si lo asamos de forma tradicional en el horno a alta temperatura. Queda mucho más jugosa. Al estar en un ambiente cerrado los jugos que se evaporan de los alimentos no pueden salir y debido a la condensación vuelven a caer rociando de nuevo los alimentos de forma uniforme. He de reconocer que de momento yo sólo he probado con piezas pequeñas (pollo troceado, costillas…). Tengo pendiente hacer la prueba con un pollo entero, por ejemplo. Si encima tenemos en casa un horno programable es una gozada. Marinas la carne, la metes en la bolsa y la pones en el horno, lo programas para que empiece y termine a una hora determinada y a correr. Ya te puedes ir de casa con los niños, a tomar algo con los amigos o a echarte al sofá. Y encima luego no tienes que fregar…

Como ejemplo os pongo una receta que hice ayer para comer: unas costillas marinadas. No puede ser más fácil. Para la marinada (para aproximadamente 1 Kg de costilla) utilizaremos 4 cucharadas de miel, 2 cucharadas de salsa de soja, 3 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de kétchup, 1 cucharada de mostaza, 2 cucharadas de vinagre de vino tinto, sal y pimienta. Se ponen todos estos ingredientes en un cazo a calentar, removiendo poco a poco y se quita del fuego en cuanto comience a hervir.

Lo distribuimos sobre la costilla por ambos lados y lo dejaremos durante 45 minutos aproximadamente.

Precalentamos el horno a 180º, metemos la costilla en la bolsa o bolsas (yo utilicé dos porque si no en una era mucha cantidad), cerramos bien y al horno. En 50 minutos lo tienes listo. Como he dicho antes la carne queda mucho más jugosa. Con costilla se nota menos, pero con pollo por ejemplo el resultado es espectacular. Lo acompañé de unos trozos de manzana salteados con un poco de mantequilla y canela. Perdonad que no haya puesto foto del resultado pero había tanta hambre que cuando me quise dar cuenta faltaba ya medio plato… ¿Ya habéis probado alguno a utilizar estas bolsas? Hacedlo y me comentáis.

Bon appetit!

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