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Vuelvo a la carga después de tres semanas desaparecido. He estado de vacaciones haciendo un periplo por Portugal y no he tenido tiempo (ni ganas) para atender el blog. Para hoy he elegido una receta no de un plato en sí mismo sino de una “salsa” (lo pongo entre comillas y luego explicaré el porqué). En concreto vamos a preparar una receta con salsa a la Meunière. Esta salsa es mundialmente conocida por la famosa receta de lenguado a la Meunière. De hecho nunca he visto esta preparación con otro producto que no sea este y no sé muy bien porqué. Realmente no se trata de una salsa sino más bien de la forma de preparación. A la Meunière significa freír a fuego moderado un pescado en mantequilla previamente enharinado. Los ingredientes adicionales necesarios son limón y perejil. Como ya he dicho, nunca he visto esta preparación con otro tipo de producto y creo sinceramente que es un error. Esta preparación, bajo mi punto de vista, combina prefectamente con pescados blancos (rodaballo, lubina…) y con carnes suaves, como por ejemplo el pavo o el pollo. Esta es una de esas recetas ganadoras con la que váis a triunfar seguro y no tiene complejidad ninguna.

Los ingredientes que vamos a necesitar son: 100gr de mantequllia fría cortada en dados, harina, perejil picado (aproximadamente una cucharada sopera), el zumo de un limón, sal y pimienta negra. Además necesitaremos el producto con el que vayamos a hacer la preparación. en mi caso he utilizado unos filetes de pavo.

El secreto de esta preparación está en la mantequilla. Para elaborar un producto a la meunière es necesario que la mantequilla se dore sin quemarse y adquiera aromas tostados y avellanados. Esto se consigue calentando la mantequilla por encima de 110-120º de forma que se evapore el agua de la misma. Posteriormente el resto de elementos comenzarán a reaccionar según las reacciones de pardeamiento adquiriendo los colores y aromas que necesitamos. Hay que tener mucho cuidado con la tempertura de la mantequilla ya que a partir de aproximadamente 150-160º los sólidos de la mantequilla comienzan a quemarse. Por eso mencionaba al principio que era una preparación con fuego moderado.

Lo primero que haremos es salpimentar y enharinar el alimento a preparar. Después ponemos una sartén amplia a calentar. Cuando haya cogido temperatura echaremos una cuarta parte de la mantequilla y dejaremos que se vaya fundiendo y dorando. En ese punto reducimos un poco el fuego y echamos los filetes de pavo. La temperatura ideal es aquella necesaria para que veamos que la mantequilla burbujea y forma espuma sin demasiada fuerza. A partir de aquí y ayudándonos de una cuchara sopera comenzamos a verter poco a poco y de forma continuada la mantequilla fundida por encima de los filetes. Después de un par de minutos añadiremos el resto de la mantequilla para que se vaya fundiendo y continuamos repitiendo el proceso. En función del producto que estemos cocinando deberemos tenerlo más o menos tiempo por cada cara. En mi caso he tenido los filetes de pavo 5-6 minutos por cada lado. Lleva bastante más tiempo que hacerlos a la plancha pero la textura no tiene nada que ver. Una vez que hayamos terminado de cocinar los filetes los sacamos a un plato y procedemos a terminar la salsa. Para ello echamos el zumo del limón en la sartén, removemos un poco para que se desgrase bien todo el fondo de la misma y añadimos el perejil picado. Echamos un poco de sal y pimienta negra y vertemos por encima de los filetes de pavo. En mi caso tenía un poco de caldo de pollo que he añadido a la salsa para darle un poco más de sabor (habré echado aproximadamente 2 o 3 cucharadas soperas, no más). La salsa debe quedar untuosa y no demasiado líquida. Si no es así basta con dejarla reducir un poco en el fuego.
Y no queda nada más. Sólo disfrutar porque esta elaboración está de muerte. Rápida, sencilla de hacer, con pocos ingredientes y deliciosa. Vamos, un recetón del copón que no deberíais esperar mucho a hacer en casa. Me lo váis a agradecer seguro.

Bon apettit!