Etiquetas

, , ,

Lasaña boloñesa

La lasaña es uno de los platos tradicionales italianos más conocidos en el mundo. No tiene complejidad en cuanto a sus ingredientes y preparación pero sí que requiere tiempo, por lo menos si queremos comernos una lasaña de verdad. La lasaña boloñesa debe su nombre a que el componente principal de su relleno es precisamente ragú o salsa boloñesa. La preparación de la receta la vamos a dividir en tres partes:

  1. Elaboración de la salsa boloñesa
  2. Elaboración de la bechamel.
  3. Montaje de la lasaña y horneado.

Elaboración de la salsa boloñesa

La elaboración de la salsa boloñesa es muy sencilla y requiere de pocos ingredientes. Podremos utilizarla tanto para una lasaña como para acompañar un plato de pasta, por ejemplo. Los ingredientes que vamos a emplear son los siguientes: 600gr de carne picada de ternera (si es posible de aguja recién picada), 1,2 litros de salsa de tomate, 1 zanahoria, 1/2 cebolla, 1 rama de apio, un poco de romero, aceite, sal y pimienta. Opcionalmente se le puede añadir concentrado de tomate, pero si no lo tenemos no pasa nada.

Comenzaremos picando finamente la zanahoria, la cebolla y el apio. Ponemos un 4 o 5 cucharadas de aceite a calentar y echamos las verduras, dejando sofreír a fuego medio 5 o 6 minutos.

Pasado este tiempo añadiremos el romero y la carne picada, extendemos ésta bien y dejaremos que se cocine junto a las verduras durante 15 minutos aproximadamente, hasta que no se vea nada de líquido en el fondo de la cazuela.

En ese momento añadiremos sal y pimienta negra, removemos bien y añadimos la salsa de tomate (si vemos que la salsa tiene un punto excesivo de acidez podemos corregirlo añadiendo un poco de azúcar). Si tuviéramos concentrado de tomate lo añadimos previamente a la salsa de tomate, mezclándolo bien con la carne y dejándolo 1 minuto al fuego.

Dejamos el fuego justo para que la salsa no llegue a hervir más que un borboteo muy leve. Tapamos y dejamos cocinar durante 1 hora y media aproximadamente.

No es necesario hacer la salsa boloñesa el mismo día que queramos preparar la lasaña. En mi caso la hice el día anterior, una vez fría la metí al frigorífico y al día siguiente ya la tenemos lista para utilizarla.

Elaboración de la bechamel

La salsa bechamel es una salsa caliente elaborada con mantequilla, harina y leche. En función del plato que vayamos a preparar haremos la bechamel más o menos espesa (no es lo mismo hacer una bechamel para preparar croquetas que para gratinar, por ejemplo). A mi modo de ver la consistencia ideal para una bechamel a utilizar en una lasaña viene determinada por la siguiente fórmula: misma cantidad de mantequilla y harina y 10 veces más de leche. Para la receta de hoy he necesitado: 50 gr de mantequilla, 50 gr de harina, 500 ml de leche, sal, pimienta y nuez moscada.

La preparación es muy sencilla. Ponemos a calentar en un cazo la mantequilla. Cuando esté caliente y se haya fundido añadimos la harina. Ésta mezcla recibe el nombre de roux.

Con la ayuda de unas varillas comenzaremos a remover la mezcla hasta conseguir que quede homogénea y hayan desaparecido todos los grumos. Después añadiremos la leche. En algunos sitios aconsejan añadir la leche caliente, en otros añadirla poco a poco… Yo he probado de diferentes maneras y he de decir que he obtenido el mismo resultado. En este caso he echado la leche fría. A partir de aquí la idea es que la bechamel hierva lentamente para que pierda su sabor a harina e iremos removiendo con las varillas para que quede lo más fina posible. Esta operación nos llevará aproximadamente 20 minutos.

 

Al final de la cocción añadiremos un poco de sal, pimienta negra y nuez moscada. Cuidado con ésta última porque una cantidad excesiva puede arruinar la preparación. La bechamel podemos tenerla preparada con antelación también. Lo único a tener en cuenta es que espesará un poco al enfriarse y cuando vayamos a utilizarla para montar la lasaña deberemos ponerlo de nuevo al fuego y añadir un poco de leche adicional para aligerarla.

Montaje y horneado de la lasaña

Llegamos a la última parte de la preparación. En ella montaremos la lasaña y la finalizaremos en el horno. Además de la salsa boloñesa y la bechamel necesitaremos: 15 láminas de pasta para lasaña, 100 gr de queso parmesano rallado y mantequilla.

Para hidratar las láminas de lasaña es mejor seguir las instrucciones del fabricante. Algunas marcas es necesario hervirlas mientras que otras (las que suelo usar yo) simplemente hay que ponerlas en un cuenco con agua templada durante 30 minutos. Yo recomiendo en este caso dejarlas un buen rato (aproximadamente 2 horas), ya que la textura de las láminas mejora bastante. Luego basta con sacarlas a un papel absorbente y secarlas un poco.

Ponemos a precalentar el horno a 210º. En una fuente ponemos un poco de la salsa de tomate en el fondo y extendemos uniformemente. Ponemos una primera capa de láminas de lasaña, ponemos encima salsa boloñesa y la repartimos bien. Echamos salsa bechamel por encima, espolvoreamos queso parmesano y añadimos unos pequeños dados de mantequilla. Repetimos el proceso con otra capa de láminas de lasaña, salsa boloñesa, bechamel, queso parmesano y mantequilla para terminar con otra capa de láminas de lasaña, bechamel y dados de mantequilla.

Lo metemos al horno y lo tenemos 30 minutos. Cuando hayan pasado 25 pondremos el grill para que se dore un poco por la superficie. Sacamos del horno y dejamos templar un poco antes de comerla. ¿El resultado?

Absolutamente espectacular. Deliciosa. Maravillosa. Bon apettit!